Yo soy del MANYA porque el mundo me hizo asi, NO PUEDO PARAR!!!, Quedamo afuera de la copa pero yo TE QUIERO IGUAL!!!!, ya no me importa lo que digan las GALLINAS y los demas!!!! PEÑAROL!!!! cada vez te QUIER MAS!!!!!!!


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jueves, 1 de noviembre de 2007

20 AÑOS NO ES NADA
Peñarol recordó la Libertadores ‘87

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La imagen es eterna. Corre el minuto 119 de un partido inolvidable, corre Diego Aguirre y atrás suyo corre todo un equipo de colombianos. Corre el año 87 y la Libertadores corre hacia las vitrinas del América de Cali. Hasta que el '9' de Peñarol saca un zurdazo tan mágico como imperecedero para pintar una de las postales más gloriosas del fútbol uruguayo.


LOS ÚLTIMOS CAMPEONES. Los históricos vencedores de la Libertadores de 1987 posan para la foto, 20 años después.
Ayer se cumplieron 20 años de la obtención de la Libertadores 87 -la quinta y última de la historia mirasol-, y Peñarol lo celebró junto a los protagonistas de la hazaña. Estuvieron presentes el maestro Oscar Washington Tabárez -técnico de aquel equipo-, el profesor José Herrera -preparador físico-, Eduardo Pereira -el capitán-, además de Diego Aguirre, Jorge Villar, Obdulio Trasante, José Herrera, Marcelo Rotti, Jorge Goncálvez, Gustavo Matosas y Juan Carlos Paz, todos integrantes del consagrado plantel.

"Ustedes son unos elegidos, por eso Peñarol buscó unirlos", fueron las palabras que utilizó Juan Pedro Damiani (coordinador institucional mirasol), para recibir a los campeones, quienes observaron un video con los goles de aquella campaña y declaraciones de ellos mismos. Así Aguirre vio como en su momento dijo: "Al minuto de juego, un zaguero del América me pegó un piñazo en la cara, por lo que juré que antes del final iba a devolverle el golpe. Y en eso estaba pensando cuando me llegó la pelota e hice el gol". El "Tito" Goncálvez, por su parte, rememoró la vuelta olímpica: "Fue especial, porque en el mismo Estadio de Santiago ya la había dado mi padre y en ese momento me tocó a mí. Fue algo histórico, porque nunca se había dado que padre e hijo salieran campeones con la misma institución y en el mismo escenario".

LA HORA DE DESPERTAR

Oscar Washington Tabárez, hoy entrenador de la selección nacional, fue el conductor del plantel campeón. "Era un equipo que entrenaba duro, que se entregaba hasta el último minuto de cada partido y que tenía un ambiente y un compañerismo sensacional", definió el DT. El Maestro le apuntó a la mística de la institución que, según él, en la actualidad está dormida... "Recuerdo en especial la final donde el 'Bomba' (Villar) metió el gol decisivo. En toda mi carrera como entrenador -que me ha llevado a estar en muchos estadios-, jamás vi una comunión entre una hinchada y un equipo como la que vi ese día. Faltaban tres minutos y nadie se movía del Estadio porque había un convencimiento de que ese partido se ganaba. Esas cosas existen. Pueden estar dormidas, por lo que hay que despertarlas. Y estos muchachos (por el plantel del 87), pueden ayudar en mucho a ese despertar y volver las cosas a la normalidad con letras mayúsculas", destacó Tabárez.

EDUARDO PEREIRA, arquero y capitán del campeón

Eduardo Pereira fue el encargado de levantar la Libertadores 87 por su condición de capitán. Ayer, en pleno festejo, le apuntó a los dirigentes del club: "Peñarol es muy grande hasta para ustedes, porque no lo conocen. No conocen al hombre del carrito que está agradecido porque no tenía plata para la entrada y, sin embargo, pudo salir a festejar a 18 de Julio. Eso es lo que siempre hizo grande a Peñarol", dijo el ex arquero. Después, agregó: "Muchos de nosotros no sabíamos lo que era esto, no conocíamos el famoso museo de Peñarol. Por eso hoy queremos crearles el compromiso de que junten a todos los que hicieron la historia de la institución, proque nosotros queremos conocer a esos señores que nos hicieron vibrar cuando éramos chiquilines y después nos hicieron sentir que nosotros también éramos parte de esto. Queremos que los junten a todos para que este museo tenga vida. Porque la vida no se la dan las fotos, ni los homenajes póstumos. Hay mucha gente que está viva, que es parte de esta historia y capaz que no conoce esto".

Pereira apuntó también que "no hay tiempo para ser desagradecidos ni para bajos rencores" porque "Peñarol es demasiado grande y un equipo grande no se hace sólo con los títulos, se hace cuando respeta a los hombres que hicieron la historia de la institución. De parte nuestra siempre vamos a encontrar la mano tendida y esperamos lo mismo de parte de ustedes. Nos sentimos orgullosos de haber vestido esta camiseta y de poder decir que algún día jugamos en Peñarol".

miércoles, 31 de octubre de 2007

iego Aguirre le daba a peñarol su última Libertadores
El gol más increíble de la historia

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Es, tal vez, el gol más recordado en la riquísima historia de Peñarol. Fue el gol más agónico e increíble del fútbol uruguayo, porque de un segundo a otro una copa cambió de manos.


MILAGRO. En el último segundo, hace 20 años, Aguirre convertía el gol más increíble de la historia.
Hoy se cumplen 20 años del milagro tras los Andes, cuando Diego Aguirre metió un zurdazo a los 119 minutos con 58 segundos, y la Libertadores se quedó con su viejo amigo Peñarol, "El Peñarol de los milagros" como tituló El Gráfico, que no encontró mejor frase para explicar lo inexplicable: "Habiendo un cuadro uruguayo en la cancha hay que esperar el pitazo final".

En la 1ª fase de la Libertadores clasificaba solo el ganador de grupo, y Peñarol se impuso en la serie contra Progreso y los peruanos Alianza y San Agustín, trayéndose 3 de los 4 puntos en su visita a Lima gracias a dos goles de Juan Carlos Paz, volante que jugó por el lesionado Perdomo y es uno de los olvidados de aquel Peñarol, pues emigró a México tras jugar la 1ª fase.

Un rotundo 3-0 sobre Independiente en el debut del triangular de semifinales hizo que de 41 mil entradas se pasara a casi 50 mil para el juego siguiente ante River (0-0), llegándose a 53.041 boletos en la final.

Peñarol debía definir en Argentina, primero con Independiente y luego con River. Perdiendo en Avellaneda quedaba obligado a ganar en Núñez ante un ya eliminado River. Con un empate, necesitaba un punto más ante River que estaría obligado a ganar. Ganando en Avellaneda se clasificaba, pero nadie tenía ese resultado en sus cálculos, ya que el rojo jamás en la historia había perdido un partido de copa en su "caldera del diablo". Sin embargo, tras cerrar 0-0 el primer tiempo, Peñarol sacó dos goles de ventaja, luego descontó el local poniéndole incertidumbre a los últimos 10', en los que el carbonero lo liquidaría con otro par de contragolpes fulminantes.

Peñarol estaba en las finales. Primero fue a Cali y perdió 2-0, quedando descartada la posibilidad de ser campeón en el Centenario, donde nunca había podido dar la vuelta olímpica. Había que ganar la revancha, pero a los 19' el paraguayo Cabañas puso el 1-0, y en el segundo tiempo empató Aguirre a los 13', hasta que faltando 5 minutos el "Bomba" Villar de tiro libre dejó perplejo al pelilargo y sobrador Falcioni. Ese agónico tanto provocaba una finalísima en Chile. Si empataban había alargue, y de persistir la igualdad se coronaba campeón el América por mejor diferencia de goles en las finales (2-0 y 1-2). En la previa, el paraguayo Battaglia calentó el ambiente paseándose por el hotel con una camiseta de Nacional frente a los jugadores aurinegros, y aquella final terminaría con gresca general de no ser por el gol de Aguirre. Es que a "La Fiera" le habían pegado dos trompadas durante el encuentro y quería vengarse, entonces, faltando un par de minutos le avisó al "Tito" Goncálvez: "Apenas lo termine el juez le rompo la cara a uno, así que quedate cerca de mí". Y cuando desde el banco del América tiraban pelotas a la cancha para ensuciar el final del partido, y cuando en la tribuna los hinchas caleños coreaban "10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3" haciendo referencia a los segundos que faltaban para ser campeones, el mismo Aguirre que pensaba desatar la guerra terminó desatando la locura: recibió una pelota, entró al área y sacó un zurdazo que se metió contra el palo. No podía ser, pero fue. No estaba en los cálculos de nadie, pero se dio. No lo esperaba ni el más optimista de los manyas, ni el más pesimista de los colombianos. No podía ser, pero fue gol de Peñarol. A los 119 minutos con 58 segundos.

Fue el gol más agónico e increíble que recuerde la historia de este fútbol tan glorioso y lleno de hazañas.

Fue hace 20 años. Solo "El Peñarol de los milagros" podía hacerlo.

Miércoles 31 de Octubre de 107